Marina Subirats reflexiona sobre los retos pendientes para avanzar hacia una escuela verdaderamente coeducativa. Analiza cómo la cultura androcéntrica y los modelos tradicionales de masculinidad y feminidad siguen influyendo en la educación y en las relaciones sociales. Aborda cuestiones como la violencia de género, las dificultades que experimentan chicas y chicos y la invisibilización de las aportaciones de las mujeres. La autora plantea la necesidad de transformar los modelos culturales que transmite la escuela y de incorporar la coeducación como una línea de actuación central. El texto invita al profesorado a impulsar cambios educativos que favorezcan la igualdad, el respeto y el desarrollo integral del alumnado.
Autoría: Marina Subirats Martori
Entidad vinculada a la publicación: Emakunde — Instituto Vasco de la Mujer
