Guía educativa que analiza la violencia desde una perspectiva de género, relacionándola con modelos sociales que asocian masculinidad, fuerza y poder. Examina cómo la escuela, la familia, el entorno y los medios de comunicación pueden reproducir o cuestionar estos aprendizajes. Destaca el papel del profesorado y de las relaciones cotidianas en la prevención de conductas violentas. Propone crear espacios educativos basados en la escucha, el reconocimiento de las diferencias, la comunicación y la resolución no violenta de conflictos. Incluye orientaciones concretas para eliminar estereotipos sexistas y construir relaciones más igualitarias entre chicas y chicos.
Autoría: Graciela Hernandez Morales. Instituto de la Mujer. Serie cuadernos de Educación No Sexista nº 7
